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miércoles, 14 de diciembre de 2011

LOS SIETE SECRETOS DEL LÍDER QUE INSPIRA


Uno de los elementos que hacen a los trabajadores querer ir al trabajo con entusiasmo es tener a jefes que inspiran. Es verdad que es importante que te guste el trabajo, que te sientas compensado justamente y que tengas la flexibilidad necesaria para elegir cómo hacer tu trabajo pero, incluso con todos estos bien cubiertos, tener un líder tóxico puede hacer la vida imposible y puede ser suficiente para que tus trabajadores se marchen de la empresa y, como suelen ser estas cosas, los que primero se marchan suelen ser los mejores.
Trabajadores que no están comprometidos, que están infelices, sin motivación y desenganchados, no cumplen con sus objetivos y, si lo hacen, lo hacen al mínimo y de mala manera y no sorprenderá que su productividad estará por los suelos. No pueden ofrecer servicio excepcional a los clientes y no ayudan a diseñar o a mejorar los productos y servicios necesarios para asegurar el futuro de la empresa. Por eso me gustó la lista de los secretos de los líderes que más inspiran, que explican brevemente en el artículo vinculado y que resumo a continuación:
  • Encender tu entusiasmo.
  • Navega un claro camino de acción.
  • Vende el beneficio que llegará a los trabajadores.
  • Pintar un cuadro – Dibuja el camino
  • Invita a la participación.
  • Refuerza el optimismo.
  • Fomentae el potencial.
Es responsabilidad de los líderes inspirar a sus trabajadores, no solo a que hagan sus trabajos bien pero a que superen sus metas y a que contribuyan a la fijación de los objetivos del grupo. ¿Cumplen vuestros jefes?
Si uno aspira a liderazgo, es recomendable aprender de los que han demostrado conseguir este complicado objetivo que es inspirar a tus trabajadores para que hagan más, para que quieran hacer más y para que lleguen al trabajo con esa necesaria sonrisa.

jueves, 27 de octubre de 2011

EL HOMBRE QUE QUISO COMPRAR EL MUNDO



Hubo un hombre que quiso comprar el mundo, se llamaba Jonathan Holden, era abogado en Nueva York y le iba bastante bien en la vida, aunque también era un tanto tacaño. Aparentemente decidió que algún día sería el dueño del mundo y para ello utilizaría su fortuna, su universidad, el interés compuesto y a sus descendientes, que serían los que de verdad controlarían el cotarro, puesto que el no llegaría a verlo, porque el plazo que se dio era de mucho tiempo, en concreto mil años.
En 1936 Jonathan Holden dividió 2,8 millones de dólares en varios fideicomisos que durarían entre quinientos y mil años. Entre ellos uno para la Iglesia Unitaria de quinientos años, otro para el Estado de Pensilvania de mil años (por lo que no necesitaría cobrar impuestos) y otro para su universidad (Hartwick College) que duraría mil años. Este último estaría supervisado por sus hijos y en el futuro por sus descendientes. Además dado que Holden era un apellido normal, se lo cambió por Holdeen para que dentro de mil años fuera más fácil distinguir a sus descendientes, aquellos que formarían la élite que gobernaría el mundo.
Porque la herramienta del interés compuesto hace que un capital crezca a un ritmo exponencial, una progresión geométrica en vez de aritmética. Al 10% nuestra inversión de 100 interés simple el primer año es de 110, el segundo de 120, etc. En cambio con el interés compuesto se convierte en 110 el primer año, 121 el segundo, 133,1 el tercero, etc.
Así que Jonathan Holden (o Holdeen) tenía previsto que dentro de mil años sus descendientes tuvieran la capacidad de controlar el mundo a través de este fideicomiso. Al cabo de mil años su dinastía poseería toas las propiedades del mundo, controlarían todas las empresas, todas las tierras. No importaría que compraras, porque se lo comprarías a los Holdeen, no importaría en que trabajaras, porque trabajarías para los Holdeen. ¿Se trataba de una gran amenaza para la humanidad esta fortuna creciendo exponencialmente? Eso creía un economista a la muerte de Holdeen, en 1977.
La idea de Holdeen no era nueva, Benjamin Franklin dejó 1.000 libras a las ciudades de Nueva Jersey y Filadelfia a su muerte en 1790 para que prestaran dinero a los jóvenes que lo necesitaran para aprender una profesión. Este dinero se había invertido a interés compuesto durante 100 años, en 1890 se utilizó parte por parte de las ciudades y el resto se volvió a invertir durante 100 años. En 1990 se utilizó para construir el Franklin Institute en Filadelfia y el Bejamin Franklin Institute of Technology en Boston. Con el dinero aportado no fue suficiente, pero uno de los padres de la patria le había dejado dos buenos regalos a dos ciudades.
También había inspirado a Holden, que no tenía tan buenas intenciones Porque las posibles consecuencias perversas ya habían sido exploradas por H.G. Wells en su novela The Sleeper Awakes y adapatada al cine por Woody Allen en El Dormilón, en la que un inglés cae en coma por medicinas para el insomnio y al despertar doscientos tres años más tarde descubre que con su fortuna se financia una dictadura gobernada por los descendientes.
Además en el siglo XIX un millonario quiso dejar una fortuna a interés compuesto en un fideicomiso para ser disfrutada por sus descendientes una vez hubiera muerto el último de los que estaban vivos en este momento. Eso llegó a preocupar al parlamento al que no le gustaba la idea de que unos pocos multimillonarios pudieran llegar a tomar control comprando asientos en el parlamento.
Holdeen no era tan innovador como pudiéramos pensar en un principio, pero ¿qué sucederá cuando se cumplan los mil años de su inversión? ¿Será necesario que todos nos pleguemos ante los designios de los Holdeen? ¿Serán nuestros descendientes esclavos de los sueños de un excéntrico que vivió diez años antes?
Lo primero es lo poco práctico que sería gobernar una fortuna de ese tamaño. Además cuando los Holdeen controlaran una fortuna suficientemente grande tal vez la gente quisiera dejar de vender y comprar con ellos porque empezaban a verlos demasiado poderosos. Actualmente para que nos hagamos una idea Warren Buffet tiene problemas para encontrar empresas que comprar y que sean interesantes para ese conglomerado que se ha convertido Berkshire Hathaway. A los Holdeen les resultaría imposible gestionar esa fortuna, por no hablar de simplemente las diferencias que podría haber entre las diferentes facciones de la familia.
En segundo lugar, tenemos la mentalidad a corto plazo humana, muy lejos de la de Jonatahn Holden. Sus hijos nunca llegaron a cambiarse el apellido de Holden a Holdeen, por lo que muestra la falta de interés en las excentricidades de su padre. Además, hay quien cuenta que la universidad a la que donó el dinero en vez de invertirlo lo empleó en algún gasto corriente o tal vez un equipamiento para la universidad.
Además actualmente el fideicomiso establecido por Holdeen no está acumulando dinero a interés compuesto, sino que la universidad utiliza los intereses generados cada año para sus gastos. Si nos preocupa el mundo dentro de casi mil años, por esto parece que podemos respirar tranquilos. Lo interesante es que la universidad hoy en día no reconoce el regalo, sino que utiliza los intereses para sus gastos corrientes. No existen ningún edificio o cualquier otro reconocimiento hacia el hombre que quiso regalarle el mundo a su alma mater.

Artículo extraído de El Blog Salmón.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

El violín de Paganini

 

El mejor violinista de todos los tiempos fue un personaje legendario en el arte de la perseverancia.


 Nicolò Paganini, nacido en Génova el 27 de octubre de 1872, fue un niño prodigio que a los 6 años ejecutaba composiciones en el violín y a los 9 años debutó ante el público. Sus célebres giras recorrieron toda Italia, Viena, París y Londres. Su obra incluye veinticuatro Caprichos para violín solo (con nuevas técnicas interpretativas del instrumento, seis conciertos y varias sonatas. Sobre Paganini se crearon innumerables leyendas que él mismo se negaba a desmentir, en parte porque le divertían y en parte porque le permitía llenar los teatros donde actuaba.

 La anécdota más extendida encierra una interesante moraleja. Cuentan que en una ocasión actuaba ante auditorio repleto de admiradores. Su intervención fue soberbia y las notas emergían del violín con una belleza incomparable. De pronto, una de las cuerdas del violín de Paganini se rompió. El director se detuvo; la orquesta paró; el público esperó. Pero Paganini continuó extrayendo milagrosos sonidos de violín Guarnerius. El director y la orquesta, admirados volvieron a tocar. Todos pensaron que era un artista sobrenatural.

 Al poco, otro sonido extraño interrumpió el ensueño de la platea. Otra cuerda rota en el violín de Paganini. El director paró de nuevo. La orquesta también. Paganini siguió, como si nada hubiera ocurrido, arrancando sonidos imposibles. El director y la orquesta absolutamente impresionados retomaron la partitura. Aún faltaba lo mejor. Una tercera cuerda del violín de Paganini se desgarró. El teatro entero dejó de respirar. Pero Paganini prosiguió. Como un acróbata musical, arrebatando mágicamente todas las notas de la única cuerda remanente de aquel desbaratado violín.

Lo cierto históricamente era que el virtuosismo de Paganini embelesaba a todos. Podía interpretar obras de gran dificultad únicamente con sólo una de las cuatro cuerdas de violín (la de sol, retirando previamente las otras tres, de modo que no interfirieran durante la actuación), y continuar tocando a dos o tres voces, de suerte que parecían ser varios los violines que sonaban. Tanto asombraba al público de la época su técnica, que se llegó a rumorear que existía algún pacto diabólico en su famoso instrumento de cuerda, hoy recogido en el Museo de Génova.

 Además de sus gestas y de su música, el genial violinista nos legó una lección de profesionalidad, que persevera hasta el final, como en la fábula del concierto con una sola cuerda. La vida nos va retirando recursos gradualmente a todos: algunos abandonan pronto, pero otros despiertan el Paganini que todos llevamos dentro y siguen adelante sin rendirse nunca. Victoria es el arte de continuar, cuando otros resuelven desistir.


      La gloria de Paganini proviene de ser el paradigma de quien persiste ante lo que parece imposible.

Aprecia lo bueno que tienes


Si te has despertado hoy, con fuerzas y sin dolor, tienes más suerte que otros muchos.

Si nunca has conocido los peligros de la guerra, la soledad de la prisión, el hambre… estás por encima de 500 millones de personas en el mundo.

Si puedes ir a la Iglesia, o seguir tus creencias sin ser perseguido, tienes más suerte que 3.000 millones de personas en este planeta.

Si tienes tus necesidades básicas cubiertas, eres más rico que el 75% de los demás humanos.

Si tienes unos ahorros, por poco importantes que sean, eres parte del 10% de la población próspera del mundo entero.

Si has visto a tus padres hacerse viejecitos juntos, eres un caso poco común.

Si llevas una sonrisa en tu cara, y estás agradecido por todo, tienes suerte, porque la mayoría de la gente lo puede hacer, pero no lo hace.

Si puedes tomar la mano de alguien, abrazarlo o solamente tocar su hombro alégrate, nunca te sentirás solo.

Si puedes leer este mensaje, has recibido una doble bendición, ya que primero alguien ha pensado en ti, y segundo tienes más suerte que 2.000 millones de personas que no saben leer.

Comparte y divulga este mensaje, para que tu familia, amigos, incluso tus enemigos, se den cuenta de todo lo que tienen.

PIENSA EN TU SUERTE Y DISFRÚTALA

martes, 6 de septiembre de 2011

¿Qué hacer con los obstáculos?

Cada dificultad encierra una oportunidad.
Cada problema tiene una solución.
Cada queja o critica es un regalo.
El problema no es el problema, lo es nuestra actitud ante él.

Reflexiones previas

Nuestra vida se puede comparar a una carrera de obstáculos, cada uno de ellos es una oportunidad para desplegar nuestros recursos y avanzar en nuestra evolución personal.
Las dificultades no son más que retos para superar y no el fin del contrato con la vida.

Hemos de mirar la vida con perspectiva, ver lo mucho que aún nos queda por vivir, y replantearnos el camino que aún nos queda por andar.
Solo hemos de mirar a nuestro alrededor para encontrar un buen número de personas a los que sus contratiempos las han hecho mejores, más amables, más comprensivas, más pacientes y más preparadas para afrontar constructivamente cualquier situación que sin duda les volverá a afectar.

Los obstáculos, los retos, los conflictos, activan nuestra mente y nuestros mecanismos internos. Nuestra mente los necesita para desarrollarse.

Todos contamos con las capacidades necesarias para salir airosos de cualquier situación, pero no todos tenemos las habilidades para desplegarlas.
Es necesario el esfuerzo de ponerlas en practica y así desarrollarlas con éxito.

Cuando no contamos con las habilidades para afrontar los conflictos, se asoman desafiantes la depresión, la ansiedad, las actitudes negativas, ... y estas dificultan aún más la superación del problema.
Debemos empezar por aceptar lo que está pasando fuera de nosotros, y también lo que está pasando dentro de nosotros mismos, con nuestras limitaciones y nuestros estados emocionales.
Después afrontaremos mejor el reto de resolver los conflictos que nos agobian.


Desarrollemos nuestras capacidades.

Hemos de reflexionar, tranquilamente y antes de nada, para marcarnos y conseguir un objetivo, y prepararnos para superar los obstáculos que sin duda aparecerán, como parte de la vida misma.

Después buscaremos la información necesaria para lograrlo.

Actuaremos con seguridad y confianza, y cargaremos nuestras baterías de energía positiva recordando otras metas que ya conseguimos anteriormente.

Aceptaremos nuestras limitaciones con humildad, así disminuiremos la ansiedad y también el miedo y la culpabilidad ante el posible fracaso.

Habremos de tolerar lo que no podamos solucionar.

Sentirnos frustrados ante una situación que no es agradable es natural, pero dejarse abatir por ella no nos va ayudar en nada. Así que ten valor.
Es mucho más provechoso asumir que las cosas no son siempre como deseamos, y concentrarnos en cambiarlas cuando ello sea posible.

Aplicaremos todo nuestro sentido del humor, además lo buscaremos y potenciaremos fuera. Nos reiremos de todo.
Nuestra filosofía personal nos ha de permitir interpretar lo que ocurre del modo más positivo, para favorecer respuestas y actitudes más constructivas.

Los cambios que hayamos de hacer, han de ser ya. Postergarlos solo agravará la situación.

El estudio de cómo nos funciona la cadena “pensamiento – palabra” nos facilitará detectar los automatismos negativos que podamos tener y nos ayudará a cambiarlos por patrones de lenguaje y pensamiento positivos que propicien el éxito.
Cuando estos los practiques mucho y los conviertas en un habito, los obstáculos los verás como más posibles de superar.

Demasiado a menudo colocamos nuestro ego en el centro de todo, y nos identificamos exageradamente con lo que hacemos y con lo que nos sucede.
Es más útil vernos como una pluralidad de nuestros propios “yo” diferentes que conforman nuestro “yo” global y nuestra compleja personalidad.

No existe aprendizaje, ni crecimiento, ni evolución, sin obstáculos que nos propongamos firmemente superar.
Acepta que los hallaremos siempre y que cuentas con las capacidades necesarias para superarlos o cuanto menos para salir adelante.
Todo te resultará más fácil si mantienes una actitud positiva y creativa, y si profundizas en el amor, hacia ti mismo y hacía los demás.


Valores que ayudan a superar los obstáculos:

AUTO INTERÉS e INTERÉS SOCIAL.
Ten interés por tu bienestar personal, por ti mismo, por encontrarte bien, para que puedas abordar constructivamente las diversas situaciones, y ten también interés para colaborar porque se encuentren bien la sociedad en la que vives y las personas que te rodean. Desde ese doble punto de vista, comprobarás que, con un cierto egoísmo sano, se pueden perfectamente compatibilizar tus intereses con los compromisos sociales, además de actuar con tu ética personal simultáneamente con la ética social.
Todo ello te guiará en la toma de tus decisiones, y estas serán más justas y confortantes.

ACEPTA LA INCERTIDUMBRE.
La vida es dinámica y cambia continuamente.
No todo permanece, ni todo es predecible.
El que un suceso te parezca fabuloso o angustioso, depende en última instancia de tu interpretación personal.
Todo lo que tiene vida ha tenido que adaptarse siempre para sobrevivir, y no siempre ha sabido lo que le esperaba.
  
FLEXIBILIDAD.
Aunque pueda no parecértelo, tu mayor fortaleza reside en tu flexibilidad.
Ten una mente abierta al cambio, tolerante y pluralista.
Abandona las posturas y las reglas rígidas e inamovibles.

RESPONSABILIDAD.
Para superar los obstáculos has te asumir tu responsabilidad ante la vida y ante tu propia vida, ante las opciones y las elecciones que tendrás que elegir, ante tus propias emociones, sentimientos y actitudes.
Deja de culpar a los demás de lo que no te gusta de tu propia vida.

TOLERANCIA ANTE LA FUSTRACIÓN.
Debes cambiar las conductas que dependen de ti, si no te gustan y puedes hacerlo, y también debes aceptar las que no dependen de ti.
Y lo más importante, debes saber diferenciarlas.

ACEPTACIÓN.
La medida de tu valor no depende solo de lo que consigues, ni tampoco de lo que otras personas piensan de ti.
Aceptarte como eres y aceptar a los demás como son, es una gran prueba de valor y de amor.

ASUMIR RIESGOS.
Desde el mismo momento en que asumes un riesgo, voluntariamente, también has de asumir la posibilidad de equivocarte.
Pase lo que pase, aprenderás algo.

PERSPECTIVA.
Todos tenemos una profunda filosofía que nos conduce hacia la felicidad y nos aleja de todo aquello que nos puede producir dolor.
Esto nos debe llevar también a evitar pensamientos, actitudes y conductas que no sean constructivas.
Ello implica que hemos de buscar la perspectiva del mañana y no obsesionarnos con las gratificaciones y satisfacciones inmediatas.
Las buenas cosechas a largo plazo también son importantes.

ACTITUD CREATIVA.
Las practicas creativas, en lugar de la estéril monotonía, te ayudarán a encontrar caminos y estrategias nuevas y a vivir más intensamente.

RACIONALIDAD.
Básate siempre en pensamientos racionales y lógicos, y aprende a separarlos de los que no lo son.
Crea tus emociones sobre pensamientos positivos, racionales y creativos.

ACTITUD CONSTRUCTIVA.
Lo que te preocupa:
¿Tiene solución? Pues adelante, ahora mismo!!.
¿No la tiene? ¿seguro? Acepta la situación, ya!!. No sufras más.
Estudia bien antes a que grupo pertenece tu preocupación.

QUE SEAS FELIZ

Cuando la suerte solo te muestre su cara altiva, y el camino que has elegido te venga cuesta arriba.

Cuando el dinero sea poco y las deudas muchas, cuando parezca difícil continuar la lucha del día a día, y te agobie el temor y las dudas, cuando estés agobiado y no sepas por donde salir… Descansa si es preciso, pero no te rindas.

Recuerda que en la vida siempre hay altos y bajos, y solo se asciende y se mejora cuando estás abajo.

Todos aquellos que alguna vez se declararon vencidos, podrían haber ganado de haberse mantenido lo suficiente.

No te rindas. Aunque la victoria parezca lejana, o incluso cuando realmente lo esté, quizá otro esfuerzo puede hacerla realidad mañana.

El final está más cerca de lo que parece. Nunca es más negra la noche que cuando amanece.

Generalmente, el luchador que se ha retirado, lamenta aquel triunfo que pudo haber alcanzado de haber seguido adelante.

El éxito no es más que el revés del fracaso, y del fracaso al triunfo suele haber un paso.

Por ello cuando más adversa sea tu suerte, cuando todo te parezca imposible, continua infatigable tu trabajo, impasible, sin vacilar un momento, sin dudarlo ni una sola vez, tú “palante”. Entonces es cuando menos te debes rendir.


Te sugiero que estés seguro que lo que haces es lo correcto, 
entonces aguanta hasta el final, no te rindas.
Y te garantizo que recibirás la recompensa que mereces.

CURSO DE COMUNICACIÓN - II



I. ELABORACIÓN DE UN TEXTO

Los párrafos deben tener una longitud variada: y no deben ser demasiado extensos (no más de 7 o 8 líneas).
Conviene empezar y terminar con un párrafo corto, lo importante debe destacarse.
Tanto los párrafos como las frases deben unirse de manera coherente y siguiendo un orden lógico. Una debe conducirnos necesariamente a la siguiente.

Las ideas centrales deben ir al principio  y/o al final.
Al principio, cuando lo importante es la explicación.
Al final, cuando lo importante es convencer, o hablamos de algo que convenga al receptor.
Al principio y al final, cuando se quieren ambas cosas.

Las palabras colocadas al principio o al final de la frase producen más impacto que las situadas al medio.
Las ideas ligadas entre sí, deben expresarse con una estructura similar.

Una frase no debe admitir más que una interpretación, y nunca dar pie a una posible duda sobre lo que en realidad queremos expresar.
Antes de comenzar el texto, hay que escribir la idea central.
Luego se irán añadiendo las ideas que la expliquen y fundamenten, y se pensará el orden en que se irán desarrollando, pensando que lo fácil debe ir antes que lo difícil.
Una vez seguros comenzaremos la redacción. Subrayar, repetir, resaltar con letras destacadas o estudiar la mejor colocación de las palabras y frases que sirvan para intensificar la idea principal del mensaje.
Antes de darlo por terminado, estar seguros de que será bien comprendido nuestro mensaje sin que suponga esfuerzo.
Cuida que no haya faltas de ortografía o de mecanografiado, y que forme un conjunto estético la distribución de lo escrito.
Eliminar también lo no imprescindible, buscando la brevedad y claridad.


II. PLANEAR EL MENSAJE

Planificarlo antes de desarrollarlo, no pretendiendo impresionar, ni adular, ni humillar, sencillamente deseando que lo que queremos transmitir, lo hagamos con claridad y armonía, poniéndonos en el lugar del receptor favoreciendo la relación.

Antes de dar por terminado el planteamiento analiza si el mensaje ha quedado claro y convincente.

Plantearlo según la reacción que pretendamos, según estas líneas generales:

MENSAJE AGRADABLE:
Hay que aprovecharlo para mejorar la relación. La idea agradable irá al principio, se ampliará después con los detalles, y se concluirá resaltando las ideas y apuntando aspectos positivos  respecto del futuro.

MENSAJE OBJETIVO:
Atraer su atención desde el principio, para procurar que terminen la lectura. Se continuará con los detalles y se terminará con la idea principal, e indicando lo que esperamos del lector.

MENSAJE DESAGRADABLES:
Hay que lograr que sea aceptado com algo lógico.
Comenzaremos indicando el tema, de manera breve, sin exponer  el asunto negativo, y preparando la posterior explicación. Continuaremos con ésta, fundamentándola con datos comprobables. Añadiendo argumentos que lo hagan razonable y comprensible para el receptor.
Después expondremos la idea central, como algo justo y lógico. El ultimo párrafo será lo más positivo posible, pidiendo disculpas si procede, y resaltando algo agradable de la actitud del afectado  por el aspecto negativo.

MENSAJE QUE HA DE INTERESAR:
Hay que atraer la atención hacia nuestro mensaje. Comenzaremos pues con algo que despierte su interés. Le presentamos nuestra idea, la explicamos y razonamos tratando de que la acepte. Terminaremos animándole a que haga lo que esperamos de el.


CURSO DE COMUNICACIÓN - I


I. NOTAS GENERALES SOBRE LA COMUNICACIÓN.


Hay tres formas de comunicarse:


1.Dialogo directo (cara a cara)
2.Dialogo indirecto (no se ven: teléfono)
3.Comunicación unidireccional (no hay respuesta: texto escrito)


Cuanto menos contacto hay, más difícil es comunicar lo que pretendemos.


La comunicación también se complica por los siguientes motivos:
  Cuando un mismo mensaje esta dirigido a varios receptores
  Cuando no conocemos suficientemente a nuestro receptor.
  Cuando el nivel intelectual del receptor no esta acorde al mensaje.
  Cuando nuestro animo y/o el del receptor no están en un buen momento.
  Cuando nuestro mensaje no es esperado previamente por el receptor.
  Cuando el ambiente no es adecuado (ruidos, presencia de otros, temperatura…)


El mensaje requiere del receptor alguna acción y un esfuerzo de comprensión.


Todas estas inconveniencias hay que tenerlas en cuenta cada vez y en cada momento en que estemos comunicándonos con otros, y si es posible hasta previamente al momento de la comunicación.




ELEGIR LAS PALABRAS


Las palabras deben ser simples y claras para el receptor. Las palabras complicadas  o inusuales son elegantes, pero poco prácticas y suponen un riego grave de no ser comprendidas.
Las expresiones han de ser breves, directas y no redundantes.
No dar por hecho cosas que solo son posibles.
No exagerar los términos. No repetir mismas palabras y/o terminaciones.




CONSTRUIR FRASES


Las ideas claves/positivas se deben reflejar  en frases simples y claras. 
Las menos importantes o menos agradables, se deben incluir como frases subordinadas dentro de una oración compuesta. Las dos ideas, relacionadas entre sí, tienen igual importancia, se deben unir con una conjunción o expresión que las enlace.
Una frase negativa puede ser suavizada, añadiéndole otra que guarde relación y sea positiva.


Las ideas deben pensarse y exponerse siempre en sentido positivo.
Lo imperativo debe exponerse en modo de pregunta o de deseo.
La noticia negativa debe desarrollarse en modo potencial (Ejemplo: “Nos gustaría no tener que molestarle, pero es totalmente necesario que pase por oficinas para…”)
Los hechos agradables deben expresarse en forma activa y breve, lo no agradable, en voz pasiva y difuminada. 
La utilización de conceptos y sujetos de oración concretos y sencillos hacen más clara la exposición, que lo abstracto.


Cuando el mensaje nos interese a nosotros o al receptor, se aportarán detalles e información que la explique y reafirme.


Cuando ya sea conocido, o resulte desagradable para nuestro receptor,  evitaremos los detalles e información que por ello resulte innecesaria y que desviaría o desacentuaría lo que realmente se desea transmitir.


Las frases deben presentar una imagen de seguridad, conocimiento de causa y de responsabilidad.


Aunque las frases cortas son más claras y menos dadas al error o confusión, conviene intercalarlas con otras más extensas, para evitar párrafos monótonos o escritos estilo telegrama.


Se consigue más claridad si en la construcción de la frase se sigue el orden= Sujeto, Verbo, Complemento. Conviene usarlo para expresar las ideas “clave” del mensaje.



25 Ideas para mejorar sus reuniones

Estas ideas pueden serle útiles, tanto en el papel de animador, como de participante activo e inteligente.

1.       Antes de la reunión, verificar si esta es indispensable: ¿No podría tratar el problema o dar a conocer el hecho de la misma de otra manera?. (Hablar directamente o por teléfono con el interesado, intercambio de cartas o de documentos).
2.      Dar a conocer a los posibles participantes y por adelantado, el orden del día y la duración global de la reunión.
3.      Verificar que las personas convocadas, son las personas a quienes les compete y concierne el problema.
4.      No sobrepase nunca la docena de participantes.
5.      Programe la reunión en un momento y lugar adecuado.
6.      Prepare la reunión, e incite a que cada participante haga lo mismo.
7.      Empiece la reunión a la hora prevista.
8.      Al comienzo de la reunión, recuerde los objetivos, el orden del día, el horario previsto, las reglas de la reunión.
9.      Integre eventualmente nuevas proposiciones en cuanto a la organización de la reunión, si a usted le parece aconsejable y posible.
10.   Adecue la sala: mesas, pizarra, disposición de cada persona.
11.    Prevea un tiempo concreto para cada punto a tratar y un margen para los imprevistos.
12.   Haga tomar anotaciones de todo lo que se diga, a través de un secretario y de la pizarra.
13.   Cada punto del orden del día, encabécelo con las informaciones necesarias. Haciendo que los demás den su opinión al respecto.
14.   Provoque al dialogo a los otros participantes, evite que la discusión no sea monopolizada solamente por algunos, y solicite la participación de todos.
15.   Favorezca un clima de escucha mutua.
16.   Utilice de una manera positiva las oposiciones y los conflictos como fuentes de progreso. Haga que se ataque los problemas, no a las personas.
17.   En caso de desacuerdo importante, desdramatizar y hacer que el oponente explique su punto de vista delante de todos, a fin de analizar los puntos de divergencia y los de convergencia.
18.   Aceptar las variaciones de ritmo, los silencios, los bloqueos y confíe en la capacidad del grupo para remontar las dificultades.
19.   Sea sensible a las desviaciones “de algunas personas” e intente recuperarlos e integrarlos, recentrándolos en el tema si es necesario.
20.  Haga las síntesis parciales a fin de cerrar el paso a los adictos de las discusiones y de precisar el estado de avance para el resumen de la orden del día.
21.   Recuerde regularmente el tiempo transcurrido y el tiempo disponible.
22.  No pierda de vista el conjunto de la dinámica de grupo y de la discusión.
23.  Verifique que el análisis de la situación se efectúe antes de hacer conclusiones o tomar decisiones.
24.  Termine la reunión a la hora prevista.
25.  No levante la reunión sin una conclusión o una síntesis final, por ejemplo un resumen de lo que se ha dicho o decidido.


.....Y para boicotearlas

1.      Confíe en no poseer la respuesta.
2.      Procure evitar la discusión del problema diciendo que está poco maduro. Si esto no da resultado, sacar a colación otro problema relacionado que se presenta como ineludible para solucionar el principal.
3.      Preguntar “¿Qué significa verdaderamente....?"
4.      Trate de analizar cada una de las conclusiones, resaltando los problemas que puede implicar una solución u otra. Al final pedir el aplazamiento de la resolución hasta consultar a un experto



Diez trucos para mejorar en su comunicación


Algunas veces los mensajes que enviamos a las personas que nos rodean, no llegan tal como nosotros deseamos y si lo hacen, no son interpretados de la forma que queremos. Mejorar y hacernos entender debe ser nuestro objetivo.

Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces.


Resumen:
Hablar no es lo mismo que comunicarse. Conozca cómo hacer llegar su mensaje
Reconozca cuáles son las necesidades básicas de la comunicación que debe averiguar, para mejorarla
Descubra cómo una serie de pequeños detalles, muy habituales en nuestra vida diaria, pueden hacerle mejorar en su comunicación con los demás.

Las personas somos seres sociales y podemos prescindir de realizar actividades en común pero lo que no podemos es dejar de hablar; para ello, usamos el lenguaje como herramienta para comunicarnos. Como decía Unamuno: “el voto más difícil de seguir por las personas no es de la castidad, sino el del silencio”.

Además de hablar, necesitamos que las personas que se relacionan con nosotros nos respondan, nos den réplica, nos saluden, en resumen, necesitamos entablar una conversación. Muchas veces estas situaciones son poco trascendentes y son conversaciones triviales o simplemente, de saludo, pero si faltan, nos sentimos ignorados o apartados. Piense, por ejemplo, si un compañero suyo o su jefe no le dirige la palabra, o se acerca a un grupo de personas y cuando se integra en la conversación, todo el mundo se calla, sentirá un gran vacío y pensará ¡tierra trágame!.

Por tanto, las personas necesitamos algo más que comunicarnos, necesitamos de las palabras para sentirnos aceptados o transmitir el mensaje deseado y poder utilizarlas para: convencer a nuestro cliente, confundir al adversario, imponerse a un competidor, expresar simpatía o desagrado, hacer amigos o enemigos, alabar o insultar, hacer feliz a los que nos rodean, etc.
Evidentemente, el lenguaje nos ofrece numerosas posibilidades que se pueden resumir en que los seres humanos tenemos la necesidad de comunicarnos con nuestro entorno, no sólo hablando, sino también, siendo escuchados. Precisamos transmitir información, compartir sentimientos, entretenernos, que nos comprendan o entablar relaciones. Si conocemos las razones por las cuales buscamos la comunicación, lo haremos de una manera más eficaz y seremos capaces de conseguir nuestros objetivos.
Sabiendo que contamos con una herramienta en nuestro interior que nos puede ayudar a conseguir lo que buscamos ¿por qué no empezar a utilizarla de inmediato?

Antes de comenzar, debemos saber que todas las personas tenemos unas necesidades básicas que satisfacer y que Maslow definía en su famosa Pirámide, hasta no tener cubiertas las necesidades más primordiales, nos podemos seguir avanzando. Pues en la comunicación pasa lo mismo, existe una escala de valores que debemos atender a la hora de interpretar o que nos interpreten un mensaje, para lograr con mayor eficacia nuestros objetivos de comunicación.

Extrapolando la teoría de Maslow, podemos definir estas necesidades o escala de valores, que condicionan la comunicación, como: vitales, de seguridad, integración, estimación y realización; sólo si se tienen satisfechas las necesidades del nivel precedente sentimos el impulso de avanzar en las siguientes; ser consciente de esto, nos resultará interesante para mejorar en la forma en la que nos comunicamos con los demás.

Hagamos algunas reflexiones sobre esta cuestión. Imaginemos que estamos hablando con una persona que tiene problemas económicos: no puede llegar a final de mes, no puede pagar a los proveedores, etc., si intentamos venderle algo, con toda seguridad, no conseguiremos nuestros objetivos, ya que estará pensando en estas cuestiones y no será receptiva a nuestra propuesta. Lo mismo nos pasará si ha tenido un problema con un material suministrado, similar al nuestro, y que le ha generado graves inconvenientes en su trabajo; no escuchará las excelencias de nuestro producto hasta no escuchar algo que le ofrezca la seguridad o resuelva los problemas que ha tenido. Si tomamos consciencia de estos temas y aprendemos a escuchar a las personas y lo que les preocupa, mejoraremos en nuestra comunicación hacia ellos.
Conociendo estas razones y siendo conscientes qué debemos intuir, lo que piensa o siente nuestro interlocutor, pasemos a ver como podemos ser pro activos y acercarnos a las personas de nuestro entorno y potenciar nuestra comunicación para mejorar nuestras relaciones personales y profesionales.
Para que una empresa funcione necesita de las personas que colaboran en ella, de proveedores que cubran y suministren lo que necesita y de clientes que compren sus productos o servicios; lo habitual, es que se mantengan relaciones fluidas con todos ellos, pero en alguna ocasión le habrá pasado que a un cliente, que últimamente no le ha comprado, le ha dejado de llamar o de enviar información; o aquel proveedor que le vende productos interesantes, ahora no viene a visitarte y ha cambiado por otro, que pasa regularmente para conocer sus necesidades; o quizás las personas que trabajan con usted se sienten un poco desmotivadas o su interés por la empresa ha decaído.

Pues vamos a ver algunos trucos para retomar estas situaciones:

El comienzo del nuevo año. Es un momento maravilloso para hacer esa llamada que lleva tiempo pensando que debe hacer pero que no encuentra una ocasión ideal para hacerla. Es un periodo, en el que se reciben y se hacen muchas llamadas para desear lo mejor para este año; aproveche la ocasión y haga las llamadas que tiene pendientes, sin olvidar que también debe felicitar al resto.

Las vacaciones. También es una buena época para aproximarse o realizar algunos contactos que había dejado de lado. Es una acción muy positiva, ya que se va a preocupar por algo que les divierte e ilusiona.

Cumpleaños, onomásticas u otros temas personales. Si tiene una base de datos y va anotando fechas importantes de sus clientes, colaboradores o proveedores, les sorprenderá gratamente si se acuerda de días tan señalados para ellos. También si se entera que van a tener un hijo o se van a casar, una llamada para dar la enhorabuena, incrementa la posibilidad de mejora en esta relación.

Entrega o recepción de un pedido. Que mejor momento para estrechar lazos que interesarse por conocer si todo ha llegado de forma correcta; su cliente se sorprenderá de esta llamada y en algunas ocasiones, recelará de ella, pero cuando vea que simplemente deseaba conocer que todo estaba correcto, su confianza se reforzará; lo mismo sucederá si llama a un proveedor para decirle que todo ha llegado de forma correcta o que le ha sorprendido alguna innovación que haya hecho, robustecerá la relación con su empresa y con usted.

Ascensos, premios o la firma de un contrato o pedido. Cualquier ocasión para acercarse a una persona para felicitarla o reconocer su valía, ofrece un grado de acercamiento y de sentimientos de gratitud. No es muy habitual que las personas se alegren de los éxitos obtenidos por otras, por tanto, se agradece mucho recibir este tipo de felicitaciones. Lo mismo sucede cuando se consigue un gran contrato o pedido, que permite el crecimiento de una empresa, muchos, sienten una envidia insana que les impide crecer, su actitud debe ser alegrarse y reconocer el triunfo obtenido.

Lanzamiento de un nuevo producto o servicio. Que mejor momento para aproximarnos a nuestros clientes que cuando tenemos algo nuevo que comunicar. Además de las promociones y la publicidad que tenga planificadas, ocúpese de llamar personalmente a sus clientes y contarles la magnífica noticia. La ilusión que usted sienta, será capaz de transmitirla y tendrá la oportunidad de enamorar a sus clientes con su nuevo producto o servicio.

Recomendaciones e instrucciones de nuestros productos o servicios. Muchas veces damos por hecho que nuestros clientes conocen o saben, cómo utilizar nuestros productos o servicios o cómo sacar más provecho de ellos. Pues nunca dé por supuesto este asunto y llámeles para ofrecerles consejo y asesoramiento, es un valor añadido que le agradecerán muchísimo.

Quejas y reclamaciones. Estas son situaciones poco agradables pero a las que puede sacar mucho provecho. No hay nada peor que un cliente insatisfecho y en muchas ocasiones, éste ni siquiera llama para quejarse o reclamar, simplemente, deja de comprar, por eso, cuando un cliente nos llame, enfadado por algo que no se ha hecho bien, le ha llegado en malas condiciones o no cumple sus expectativas, siempre debemos atender su llamada. Si intentamos capear el temporal ignorando la situación, tendremos a una persona encolerizada y que no hablará muy bien de nosotros o de nuestra empresa, así que aproveche esta ocasión para escuchar todo lo negativo, deje que le cuente con detalle lo que le ha sucedido, no le interrumpa cuando él hable, deje que se desfogue y luego, ofrézcale una solución o transmítale que va a averiguar lo que ha sucedido y cómo puede arreglar esta cuestión; tan pronto como tenga una solución, llámele y deje resuelta este asunto, eso sí, no deje pasar mucho tiempo.

En el ámbito interno de la empresa y con las personas que colaboramos todos los días, debemos establecer métodos para buscar el acercamiento. El grado de contento y satisfacción de las personas que trabajan en una empresa, no siempre va unido con el salario o las posibilidades de promoción, sino que en muchas ocasiones, algunas muestras de aprecio, atención o reconocimiento, son suficientes para elevar la moral del equipo humano. Además de los trucos anteriores, extrapolados a este contexto, le ofrecemos dos ideas para alcanzar un mejoramiento en su comunicación:

Informe o nota interna. El próximo día que vaya a distribuir un informe o una nota interna, hágalo personalmente. Cuando se lo entregue a la persona a la que va dirigido, entable una conversación con ella, pregunte como se encuentra, qué espera, averigüe que le parece, y si necesita ver la información que le lleva, ofrézcale la posibilidad de que le cuente su opinión, una vez leído.

Reconocimiento y halago por el trabajo bien hecho. Todas las personas intentamos que se nos preste atención y que se reconozcan nuestras virtudes. Sentirse aceptadas y reconocidas forma parte de las necesidades elementales y agradecer, en el momento adecuado el esfuerzo realizado, renueva las fuerzas y refuerza la confianza de uno mismo, y no hay un motor más potente, que la energía que se genera por alguien que se siente bien y reconocido, lo mismo que usted, al alegrarse por los logros de los demás.